Tomar un personaje real y hacer una ficción de su vida, ¿existió la preocupación en algún momento de minimizar los hechos reales de Abraham Lincoln en vida? ¿O la película los representa de alguna manera? Además de pelear con vampiros.
Ciertamente pensamos en ello. Esperamos y pensamos en cada una de las perspectivas sobre eso. Creo que desde nuestro punto de vista estamos haciendo una película y no una grabación histórica, el arte es una metáfora. Pienso en todas las maneras en las que se puede explorar una metáfora para hacerla relevante o exponerla a una audiencia mayor o contar una historia de un modo en que nunca se ha hecho. Creo que eso es lo que intentamos hacer. Nos mantenemos muy cercanos a la esencia de Abraham Lincoln porque es muy importante para nosotros. Está haciendo estas cosas ridículas pero su personaje es el Abraham Lincoln que todos conocen. Es un hombre moral que representa lo mejor de la humanidad. Creo que es un ideal noble para la gente, para tratar de alcanzarlo y lograrlo. Quiero decir que lo mejor para nosotros cuando lo hicimos. De hecho, la primera conversación que tuvimos con Seth, el novelista y guionista, le pregunté lo mismo. Él me dijo que llamara a un tipo conocido como Tom Schwartz, que es el padre del Abraham Lincoln Museum en Springfield. El historiador que más sabe de Lincoln en el país apoyó la película. Seth me enseñó dibujos de él en el museo sosteniendo el hacha de Lincoln. Así que luce igual. Cualquier cosa con tal de abrir la puerta a una audiencia más grande.
Algunos proyectos tardan mucho en llegar a la pantalla, otros lo hacen rápido. ¿Cuán rápido llegó este proyecto a realizarse?
Pasó muy rápido. Yo vivo en Francia, Tim (Burton) vive en Londres y Timur (Bekmambetov) en Moscú, y una mañana nos despertamos con la agenda de un libro (tenemos todos el mismo agente). Habíamos hecho una película animada llamada Número 9 (9, 2009) y fue una gran experiencia y queríamos seguir trabajando juntos. Así que estábamos buscando algo. Estuvimos eligiendo al elenco durante un año –somos muy quisquillosos- y no podíamos encontrar nada. Pero un día despertamos y teníamos un e-mail sobre un libro y una propuesta del tipo que había escrito Orgullo y Prejuicio y Zombies (Pride and Prejudice and Zombies), y se llamaba Abraham Lincoln: Cazador de Vampiros (Abraham Lincoln: Vampire Hunter) y a todos nos intrigó el título. Lo leímos en dos horas, todos estábamos al teléfono durante la noche y ya sabíamos que era eso lo que íbamos a hacer. Nadie dudó, lo sabíamos. Y no queríamos estar involucrados con el estudio de ninguna manera. Nos financiamos nosotros mismos, adquirimos los derechos del libro, contratamos a Seth para escribir el guión. Todo eso lo hicimos en dos semanas. Estaba terminando el libro (porque en ese entonces no lo había terminado), pero durante ese período los tres ya estábamos a bordo. Así que elaboramos un guión que era genial y trabajaba bien con la manera en que sentíamos el amor por el libro. Es genial ser un productor con dos directores que podrían dirigir la película. Pero pensamos un poco y nos dimos cuenta que la versión de Timur era la que queríamos ver. Queríamos ver eso. Así que durante el Festival de Cannes del año pasado, donde Tim fue el jurado, nos encontramos y dijimos: «Ok, Timur la va a dirigir así que hay que armar la comunidad». La empezamos en septiembre y tuvimos la fortuna que todo estudio, salvo Disney –quizás porque no estaban en un gran momento- estaba interesado en financiar la película, en estar involucrado con nosotros, y en última instancia Fox fue la mejor opción. Dijimos que íbamos a empezar la película en tal fecha y la entregaríamos en tal otra y ellos nos dieron el OK. Eso fue inusual.
Tim Burton y Timur son dos directores con estilos visuales muy fuertes. ¿Cómo fue su relación y cómo evitaron que sus diseños se sobrepongan?
Ciertamente, fuerza puede ser oposición, pero este no fue el caso. La combinación hizo algo mejor. Creo que Jimmy Page dijo una vez que los miembros de Led Zeppelin son grandes músicos individualmente, pero cuando se juntan crean un quinto elemento, una combinación que hace que sea más interesante. Eso fue lo que pasó aquí y en Número 9. La oposición no es un conflicto, crea algo mejor, más interesante.
¿Cuáles son los pros y las contras de este título? Quiero decir, es el más descriptivo en la historia del cine. Pero por otro lado, tengo la sensación de que ciertas personas van a pensar que eso es para ellas. Pero también otras pensarán lo contrario. ¿Cómo las convencés? ¿Mirás otras películas como Cowboys & Aliens para ver cómo ellos tratan de vender un título similar?
Sí. Es una buena pregunta. Porque es un título polarizador que también puede ser entendido como un chiste, que puede ser divertido por dos minutos y después no. Creo que mucho tendrá que ver con el marketing de la película porque no es sólo el título. Será una cosa que contenga un montón de otras que serán incluidas a medida que el viaje avance que ayudarán al título. ¿Mostrará algo distinto? Por ejemplo, recientemente hubo un artículo en The New York Times con una imagen convencional, muy hermosa, de las que imaginás que podrías haber tomado con una cámara en Gettysburg. Pero encima decía Abraham Lincoln Vampire Hunter, y es como una idea subversiva. Así que creo que el título sólo es difícil, pero en adición a él existe con él, creo que está bien.
La película es muy fidedigna a la historia, ¿pero qué hay con la mitología de los vampiros? Porque hay diferentes películas que cambiaron lo que todos entendían por vampiros, tratando de dar un nuevo modelo o apariencia.
Las reglas de los vampiros en nuestra película son, de nuevo, como el lucimiento de los mismos, bastante básicos. Está la idea de los colmillos y de chupar sangre y todo eso. Hay cosas menores y diferentes a la mitología de los vampiros que tiene nuestra historia que quiero que ustedes lo descubran. No quiero que mi entrevista lo arruine.
¿Creés que el problema que pueda tener la gente con la idea de Abraham Lincoln: Cazador de Vampiros es que está saturada un poco de la ficción histórica que está hace rato? Quiero decir, Sherlock Holmes se metió con gente que realmente existía y todos sabíamos que era un personaje ficticio. Alan Moore dijo eso en sus cómics. Lincoln apareció en Star Trek…
Creo que está 100% exagerado. No creo que sea un problema. Creo lo mismo por la misma razón que vos me estás dando. Leí hace 20 años, en la universidad, un libro llamado Freedom, de William Safire, que ya murió, y era como el arquetipo de un escritor serio y era sobre la vida de Abraham Lincoln y el prólogo era algo así como: «si tal o tal es un hecho, y tal o tal es ficción, y no conectan, entonces son ambas ficciones». Así que él hacía lo mismo. O el hip-hop. O volvamos a Zeppelin. Toman la música blues y la llevan a un nivel intelectual diferente. Todo el arte se construye en base a lo que se hizo antes. Todas las historias se construyen en base a eso y creo que esa es la evolución natural de las narraciones.
La elección de Ben Walker a mí me recuerda un poco a Henry Fonda haciendo de Lincoln 1939 en Young Mr. Lincoln, y eso fue antes de que fuera Henry Fonda. Ese fue el rol que lo hizo. Cuando elegís a un desconocido como Ben Walker, como Timur dijo, no sobrecarga al personaje. ¿Qué pasó para elegirlo? ¿Fue una audición larga? ¿Leyeron otros grandes nombres para el rol? ¿Hubo oposición del estudio en poner a alguien fresco en una producción tan grande?
La última pregunta primero. Con el estudio, cuando empezamos este viaje, parte de nuestro trato era que íbamos a contratar a quien sea que fuera el adecuado para el rol. No íbamos a contratar a alguien que fuera importante porque sí, sino que creas que podía pasar. No queríamos que fuera un actor conocido que vos sabías que interpretaba a Lincoln. Queríamos desaparecer. Podía ser un nombre grande, por supuesto. Pero tenía que desaparecer en ese rol. Así que tratamos de elegir a alguien que pudiera hacerlo. Obviamente es un rol ambicioso, difícil. Alguien tiene que actuar desde los 20 hasta los 55 de una manera convincente. Tienen que atravesar todos esos años, no solamente físicos, sino también psíquicos, y saber manifestarlo en el cuerpo y el movimiento. A los 40 te movés diferente porque tu centro de gravedad cambia. Sos diferente, más viejo. ¿Cómo lo hacés? Así que hacés una lista con todos esos criterios. Es una lista corta. Es un poco como recuerdo con lo que pasó con Quentin Tarantino cuando hacía el casting para Bastardos sin Gloria (Inglourious Basterds, 2009), cuando decía que si no hubiese encontrado a Christoph Waltz hubiese sido más difícil de hacer. Lo mismo para nosotros. Si no hubiésemos encontrado a Ben Walker, sería más complicado hacer la película. Alguien nos recomendó que veamos una obra donde él actuaba llamada Bloody Bloody Andrew Jackson. Así que fuimos a New York a verla y fue espectacular. Andrew Jackson, en esencia, es diferente a Abraham Lincoln. Así que brilló en el rol. Después Greg Cannom, nuestro maquillador, lo conviritió en Abraham Lincoln. Después leyó sus líneas y nos dieron escalofríos. Increíble.
¿En este punto sabías que ibas a verlo para interpretar el rol?
Sí, lo cual es bueno porque sabés que alguien puede interpretar bien bajo presión, ¿no?
Eligieron a Weta para los efectos visuales. Obviamente hay muchas compañías de efectos visuales por ahí. ¿Les pediste que te mostraran diversos trabajos o directamente la elegiste?
No, tuvimos un proceso muy riguroso acerca de quién debía hacer qué. Weta no es la única involucrada, pero ciertamente está involucrada en los momentos icónicos de la película. Es como jugar una final mundial. Es como si ILM, Weta y otras compañías pudieran hacerlo. Es más fácil con ellos. No hay muchas otras que puedan hacerlo.

