En los últimos años, Hollywood –o, al menos, las entidades dedicadas a entregar galardones cinematográficos– entendió que el séptimo arte va más allá de sus fronteras. Las críticas se hicieron escuchar y los cuerpos de votantes se fueron modificando para darles la bienvenida a miembros más jóvenes y variados, creando organizaciones más inclusivas y globalizadas.
Por supuesto, todavía falta mucho camino por recorrer, pero este cambio de paradigma ya se advierte entre muchas de las nominaciones y los ganadores de las últimas entregas, por ejemplo, de los Oscar y los Globos de Oro.
“Una vez que superen la barrera de una pulgada de alto de los subtítulos, se les presentarán muchas más películas increíbles”, decía Bong Joon-ho en su discurso de agradecimiento en los Golden Globes de 2020, al recibir el premio a Mejor Película Internacional; meses antes de hacer historia con Parasite (Gisaengchung, 2019) en la 92° entrega de los Oscar. Desde entonces, los escándalos en el seno de la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood obligaron a la reestructuración de la, ahora, entidad con fines de lucro, convirtiendo sus premios más ‘populares’ en galardones con cierto prestigio. A simple vista, es la imagen que buscan promocionar desde 2023, distinguiéndose de otras ceremonias como los Critics’ Choice Awards, más enfocadas en ‘predecir’ cuáles serán los elegidos por la Academia.

AMPAS (Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas) también hizo su mea culpa, y la pluralidad de los votantes y su gusto ‘internacional’ se empezó a sentir en el reconocimiento de títulos como Anatomía de una Caída (Anatomie d’une chute, 2023), Zona de Interés (The Zone of Interest, 2023), Aún Estoy Aquí (Ainda estou aquí, 2024), Flow (2024), Emilia Pérez (2024) y otras tantas historias que compitieron y/o ganaron en categorías diferentes a la de Mejor Película Internacional. Este año promete ser uno de los más diversificados, gracias a Fue Solo Un Accidente (Yek tasadef sadeh) de Jafar Panahi, la brasileña El Agente Secreto (O Agente Secreto) de Kleber Mendonça Filho, Valor Sentimental (Affeksjonsverdi) de Joachim Trier, No Other Choice (Eojjeolsuga eobsda) de Park Chan-wook y Sirāt de Óliver Laxe; que también aspiran a colarse en varias nominaciones principales y premios artísticos. Pasos de bebé, pero algo es algo.
En la vereda de enfrente están los premios de la Critics’ Choice Association (CCA) –anteriormente conocida como la Broadcast Film Critics Association (BFCA), hoy fusionada con la Broadcast Television Journalists Association–, la mayor organización de crítica de cine de Estados Unidos y Canadá, representada por aproximadamente 250 miembros. En sus 30 años de historia, la entidad ha reconocido a 18 películas ganadoras del Oscar y premiado a otras supuestas favoritas como Rescatando al Soldado Ryan (Saving Private Ryan, 1998), Secreto en la Montaña (Brokeback Mountain, 2005), Red Social (The social network, 2010), Boyhood (2024), Roma (2018) o El Poder del Perro (The Power of the Dog, 2022); para muchos, elecciones más ‘acertadas’, en comparación con las de la Academia, y más alineadas con los gustos –obviamente– de la crítica. Eso sí, crítica norteamericana que pocas veces incluyó títulos de habla no inglesa/internacional entre sus nominadas en Mejor Película.
Las excepciones se cuentan con los dedos de una mano (o dos), y no se corren de los títulos más reconocidos: El Tigre y el Dragón (Wò hǔ cáng lóng, 2020), La Escafandra y la Mariposa (Le Scaphandre et le Papillon, 2007), El Artista (The Artist, 2011), Roma, Parasite, RRR (2022), Emilia Pérez (2024) y Valor Sentimental. Cabe aclarar que este año se aplicó una nueva regla y, por capricho, las cintas postuladas a Mejor Película no podían ser nominadas a Mejor Película Internacional, de ahí la omisión de la historia de Trier, nominada en siete categorías.

En una temporada cargada de grandes títulos e interpretaciones internacionales, la CCA fue a lo seguro y mantuvo a los ganadores entre sus fronteras. Para enfurecer un poco más a los cinéfilos, decidió (una vez más) entregar el premio a Mejor Película Internacional por fuera de la ceremonia y la televisación de E!; una práctica común incluso para categorías tan importantes como Mejor Guion, original y adaptado. En cambio, concedió la estatuilla a Kleber Mendonça Filho durante una entrevista de la alfombra roja, sorprendiendo al propio director que, más tarde, tuvo la tarea de otorgar el premio principal de la noche, junto a su protagonista Wagner Moura.
Sin dudas, los Critics’ Choice se están quedando atrás, si comparamos el panorama y los gustos más internacionales que abrazaron los votantes de los Globos de Oro y los Oscar. Un ‘enroque’ de mentalidad, la misma que solían tener esas mismas organizaciones en décadas pasadas, donde imperaba lo comercial y lo popular, por encima de producciones más chicas, independientes y de visión autoral. Acá, el equilibrio siempre es la clave: encontrar ese balance donde se destaquen los mejores títulos, ya sean las grandes películas norteamericanas, los estrenos festivaleros o esas cintas que solo consiguen visibilidad, en gran parte, gracias a estos premios.








