Llega a los cines una de las películas más esperadas del año. Ryan Gosling protagoniza Proyecto Fin del Mundo (Project Hail Mary, 2026), una aventura de ciencia ficción basada en la aclamada novela homónima de Andy Weir, a cargo de la dupla Phil Lord y Christopher Miller, quienes vuelven a pararse detrás de las cámaras después de más de una década de ausencia.
Sandra Hüller, Lionel Boyce, Ken Leung y Milana Vayntrub completan el elenco de esta historia centrada en Ryland Grace (Gosling), un profesor de ciencias que, en una nave espacial a años luz de su hogar, debe resolver un enigma para evitar la extinción del sol y poder salvar al planeta Tierra. Antes de la llegada de este estreno que promete convertirse en el primer gran suceso del año, repasamos otras aventuras espaciales muy ligadas a Ryland y sus inconvenientes.
MISIÓN RESCATE (THE MARTIAN, 2015)
Andy Weir también es responsable de esta novela publicada en 2012, adaptada por Drew Goddard y dirigida por Ridley Scott. Mark Watney (Matt Damon) es un valiente astronauta y botánico que queda varado y abandonado a su suerte en Marte, tras una terrible tormenta. Ahora, debe poner toda su experiencia y conocimientos científicos al servicio de la supervivencia, a la espera de ser rescatado algún día por la NASA y sus compañeros de misión.
Jessica Chastain, Michael Peña, Kristen Wiig, Jeff Daniels, Kate Mara, Sean Bean, Chiwetel Ejiofor y Sebastian Stan también son parte de esta historia donde Matt, una vez más, debe retornar a su hogar sano y salvo.
E.T. EL EXTRATERRESTRE (E.T. THE EXTRA-TERRESTRIAL, 1982)
Con Encuentros Cercanos del Tercer Tipo (Close Encounters of the Third Kind, 1977), Steven Spielberg ya había demostrado que para él los extraterrestres son seres inteligentes y pacíficos que vienen con la intención de aprender de nosotros… y darnos una mano, si lo necesitamos.
La fábula del alien abandonado a su suerte en nuestro planeta, que enseguida logra una conexión con el pequeño Elliot (Henry Thomas), se convirtió es uno de los reflejos más tiernos y auténticos de la niñez –sus miedos, sus angustias, su honestidad–, demostrando que los más chicos siempre son más abiertos a lo ‘diferente’, y que al crecer nos volvemos más rígidos y escépticos.
GRAVEDAD (GRAVITY, 2013)
Minimalista y contundente, la odisea de la doctora Ryan Stone (Sandra Bullock) es una de las más adrenalínicas y tensas que nos mostró el séptimo arte en las últimas décadas. Un astronauta veterano (George Clooney) y una ingeniera quedan varados en el espacio tras un accidente, y las posibilidades de sobrevivir se van acortando a medida que se internan cada vez más en el infinito cósmico.
El instinto de supervivencia y las ganas de volver al hogar son las claves de esta aventura dirigida por Alfonso Cuarón que, tal vez, carezca un poco de trama, pero es una gran experiencia para los sentidos, en gran parte, gracias a la fotografía de Emmanuel Lubezki.
EL PRIMER HOMBRE EN LA LUNA (FIRST MAN, 2018)
Proyecto Fin del Mundo no es la primera vez que Ryan Gosling viaja al espacio. Después de ganar el Oscar con La La Land (2016), Damien Chazelle cambió de registro y se metió de lleno con este drama biográfico basado en la vida del astronauta Neil Armstrong (Gosling): el primer hombre en caminar sobre la superficie lunar aquel 20 de julio de 1969… salvo que ustedes formen parte del grupo de conspiranoicos que creen lo contrario.
Claire Foy, Jon Bernthal, Pablo Schreiber, Jason Clarke, Patrick Fugit, Kyle Chandler y Corey Stoll completan el elenco de esta biopic basada en el libro de James R. Hansen, que nos deja un retrato particular y emocionante de este ‘héroe’ estadounidense.
INTERESTELAR (INTERSTELLAR, 2014)
Christopher Nolan plantea un futuro (cercano) bastante complicado para la raza humana y nuestro planeta. La solución está más allá de esta galaxia, y un grupo de intrépidos aventureros liderados por Joseph Cooper (Matthew McConaughey) se adentrará en los confines del espacio para tratar de encontrarla a través de un agujero de gusano.
La película –basada en las hipótesis científicas de Kip Thorne, contemporáneo y amigo de Stephen Hawking– se acerca a la ciencia ficción como solo su director sabe hacerlo: por el lado del hiperrealismo, una trama que mezcla el drama familiar con unos cuantos giros narrativos, algunas críticas al consumismo y un arsenal de efectos especiales más cercanos a lo artístico que al espectáculo.











