La temporada de premios quedó atrás, pero nunca es demasiado temprano para empezar a palpitar la que se viene, ¿no? Una de las primeras grandes candidatas bien podría ser Proyecto Fin del Mundo (Project Hail Mary, 2026), una aventura de ciencia ficción protagonizada por Ryan Gosling. Basado en la aclamada novela homónima de Andy Weir, este ‘crowd pleaser’ dirigido por la dupla Phil Lord y Christopher Miller nos lleva a los confines del espacio donde Ryland Grace (Gosling), un profesor de ciencias y biólogo molecular, despierta en una nave espacial a años luz de su hogar –sin saber muy bien quién es y cómo llegó hasta ahí– con la misión de resolver un enigma para evitar la extinción del sol y poder salvar al planeta Tierra. Si todavía no viste este estreno que ya llegó a las salas de cine, te damos algunas razones para no perderte este viaje cinematográfico.
EL MEJOR EQUIPO
Lord y Miller vuelven a pararse detrás de las cámaras después de más de una década de ausencia, cuando estrenaron La Gran Aventura LEGO (The Lego Movie, 2014) y Comando Especial 2 (22 Jump Street, 2014). Desde entonces, saltaron a la tele, escribieron y produjeron las películas animadas de Spider-Man y casi se suman al universo de Star Wars de la mano de la precuela de Han Solo. Aquello no funcionó, pero toda su experiencia –sobre todo en la animación– parece rendir sus frutos en esta aventura adaptada por Drew Goddard, quien ya había hecho lo propio con el guion de Misión Rescate (The Martian, 2015), también basada en una novela de Andy Weir.
Sandra Hüller, Lionel Boyce, Ken Leung y Milana Vayntrub, entre otros, completan el elenco de esta historia con fotografía del oscarizado Greig Fraser y música de Daniel Pemberton; dos puntos a tener en cuenta por los votantes de la Academia, junto a la increíble parafernalia visual que combina CGI, títeres y muchos efectos prácticos realizados en cámara. “Rocky fue construido y diseñado por el legendario Neal Scanlan y su taller de criaturas, y es interpretado por la leyenda de la marioneta James Ortiz y su equipo, quienes estuvieron en el set con Ryan en cada escena. La interpretación de Rocky es una hermosa colaboración entre James y los demás ‘Rockyteers’ en el set y los maravillosos animadores de Framestore”, comentó Phil Lord sobre el enfoque para crear al compañero de aventuras de Ryland Grace.
¡GUIÑO, GUIÑO!
Proyecto Fin del Mundo tiene la efervescencia y el humor tan propios de las películas de Lord y Miller, además del pulso de la historia de Weir, muy conectado con la tensión de Misión Rescate o Gravedad (Gravity, 2013), donde la urgencia y todo lo que están en juego marcan el ritmo de la narración. Rocky bien podría ser un pariente lejano de E.T. el Extraterrestre (E.T. the Extra-Terrestrial, 1982), siguiendo la tradición de los encuentros cercanos –amigables y emocionantes– con seres de otras galaxias; y hasta hay algo de Náufrago (Cast Away, 2000) en la necesidad de Grace de conectar con otros en sus momentos más extremos de frustración y soledad. En medio del caos por salvar a la Tierra y otros tantos planetas, los directores tampoco se olvidan de resaltar la inmensidad del cosmos y su belleza, aunque se trate de un lugar peligroso y hostil, al mejor estilo de Interestelar (Interstellar, 2014).
CORONADOS DE GLORIA
SPOILER ALERT. No es un spoiler per se sobre la trama, pero sí una linda sorpresa para ir descubriendo durante la película. Además de la música original de Daniel Pemberton, la banda sonora incluye una gran selección de canciones, entre ellas, temas de The Beatles, Harry Styles, Ike y Tina Turner, Scorpions, Neil Diamond… un tango de Roberto Firpo (El Amanecer) y Gracias a la Vida, la popular canción folclórica compuesta por la cantautora chilena Violeta Parra, acá en versión de nuestra querida Mercedes Sosa para ponernos la piel de gallina.










