sábado, junio 20, 2026

Muchos nos convencimos de que, con aquel último y simbólico saludo entre Andy y el vaquero en Toy Story 3 (2010), la historia de Woody y el resto de sus compañeros plásticos llegaba a un final tan lacrimógeno como perfecto. Con la pequeña Bonnie como nueva dueña, se cumplía un ‘círculo’ para estos juguetes que vivieron mil y una aventuras, y también para los espectadores que los acompañaron y, en la mayoría de los casos, crecieron junto a ellos. ¿Qué más se podía contar si el hilo conductor de esta saga animada se basaba en la relación de un nene con sus queridos muñecos, la cual llega a su fin con la adultez? 

A Pixar le tomó casi una década resolver este dilema en Toy Story 4 (2019), bajo la premisa: “¿Qué sigue en la vida de Woody después de Andy?”. Una habitación distinta con una dueña diferente y nuevos juguetes expandieron aún más este universo animado, que suma una nueva vuelta de tuerca en Toy Story (5), película que ya se puede ver en las salas de cine. ¿Necesitás razones para sacar tu entrada?

JESSIE STORY

Jessica Jane ‘Jessie’ Pride (voz de Joan Cusack) tuvo su momento de gloria en la década del cincuenta, junto al Sheriff Woody, Stinky Pete y Bullseye en la serie televisiva Woody’s Roundup. En Toy Story 2 (1999) conocimos su triste historia personal, la relación con Emily (su dueña) y el abandono que la marcó de por vida. Con el tiempo, gracias a Molly y Bonnie, Jessie fue recuperando su confianza en los más chicos, pero la llegada de Lilypad (Greta Lee) vuelve a colocar una nube negra sobre su cabeza, amenazando con destruir la relación que tiene con su actual compañera de juegos. 

Toy Story 5 se corre de la dinámica Woody-Buzz para darle protagonismo a la muñeca pelirroja, la nueva ‘sheriff’ de la habitación de Bonnie tras la partida del vaquero. Durante el verano, Jessie se adjudica la misión de conseguirle una amiga a su tímida dueña (ahora de ocho años de edad), la que sigue muy aferrada a sus queridos juguetes. Así como la entrega anterior le dio un cierre a la historia de Woody, acá, el guion de Andrew Stanton y Kenna Harris busca recorrer ese camino junto a Jessica para resolver sus traumas del pasado. 

LA INVASIÓN TECNOLÓGICA

Pasaron más de tres décadas desde el estreno de Toy Story (1995), y en todos estos años, los hábitos de juego de los más chicos se fueron modificando, sobre todo con la expansión de la tecnología, que hoy forma parte de cada uno de los aspectos de nuestro día a día. Tarde o temprano, así como Buzz –un juguete más ‘cool’– irrumpió en la vida de Woody, lo tech se iba a colar en la habitación de Bonnie; en este caso, en forma de Lilypad, una tablet con apariencia de rana que cree saberlo todo. Lily es la ‘solución’ que encuentran los padres al ver que su hija no consigue hacer amigos durante el verano. El resto de los chicos están demasiado interconectados, absortos en sus pantallas, convencidos de que jugar con juguetes es cosa del pasado. 

Aunque Bonnie es diferente, no puede evitar caer bajo el influjo de Lily; la necesidad se convierte en adicción, y pronto Jessie y los demás pasan a un segundo plano, descartados y reemplazados por aplicaciones, chats y juegos en línea. La historia que plantea Toy Story 5 muestra un escenario muy real, pero también se corre de la generalización para destacar que cada chico es diferente y singular a la hora de relacionarse con sus pares y sus objetos lúdicos. El mensaje es muy claro, tanto para los más chicos como para los adultos: no podemos impedir que la tecnología se cuele en nuestras vidas, pero sí podemos controlar hasta dónde la dejamos entrar.  

EL REGRESO DE UN PIONERO

Andrew Stanton, director y coguionista de Buscando a Nemo (Finding Nemo, 2003) y WALL-E (2008), una figura que forma parte de Pixar casi desde sus comienzos, vuelve a pararse detrás de las cámaras para Toy Story 5, algo que no ocurría desde Buscando a Dory (Finding Dory, 2016), una década atrás. Nadie quería perderse este regreso, y además de la vuelta de Tom Hanks, Tim Allen, Cusack, Lori Alan, Jay Hernandez, Bonnie Hunt, Kristen Schaal, Tony Hale, Wallace Shawn y Lee, se suman las voces de Conan O’Brien como Smarty Pants, Shelby Rabara como Snappy y Craig Robinson como Atlas, tres dispositivos tecnológicos bastante rudimentarios. 

Randy Newman regresa para la banda sonora, mientras que Taylor Swift tiene a su cargo la composición del tema musical principal, “I Knew It, I Knew You”, junto a Jack Antonoff, el que suena durante los créditos de la película. La canción está lejos de la maravillosa “When She Loved Me” de Toy Story 2, pero podría darle (finalmente) la ansiada nominación al Oscar para Tay Tay.

Jefa de redacción. Nolaniana incurable. DC me da y me quita.