Más de una vez lo calificaron como el “tipo más bueno de Hollywood” y, en apariencia, lo sigue siendo. Tom Hanks regresa a la pantalla grande para volver a prestarle su voz (y carisma) al vaquero Woody en Toy Story 5 (2026), y aunque nos cueste un montón decidirnos, elegimos cinco títulos destacados de su larga trayectoria. ¿Cuál agregarían?
SPLASH (1984)
La premisa del “pez fuera del agua” aplica, literalmente, a la sirena interpretada por Daryl Hannah en esta adaptación, muy libre, del clásico literario de Hans Christian Andersen. Ron Howard se rodea de jóvenes talentos para contar la historia de Allen Bauer (Hanks), un eterno romántico que no logra encontrar el verdadero amor y se pierde un poco en ideales y las fantasías de su pasado. Todo cambia cuando conoce a Madison/la sirena: la chica ideal, igualmente enamorada, quien decide salir a la superficie y deambular por las calles de Nueva York a la búsqueda de su ‘príncipe’. Una aventura plagada de riesgos, momentos hilarantes y algunos cambios de roles.
UN EQUIPO MUY ESPECIAL (A LEAGUE OF THEIR OWN, 1992)
“¡En el béisbol no se llora!”, una de las grandes frases que nos dejó Jimmy Dugan (Tom Hanks) en esta dramedia deportiva dirigida por Penny Marshall. La historia, basada en hechos reales, se centra en la creación de la All-American Girls Professional Baseball League (AAGPBL) durante la Segunda Guerra Mundial; cuando las chicas salieron a ocupar el lugar de los hombres en casi todos los ámbitos, incluidos los deportes, para ser dejadas de lado una vez que los muchachos volvieron de luchar en el frente. Hanks, Geena Davis, Lori Petty y Madonna son los protagonistas de esta historia que celebra el empoderamiento femenino y el amor de Marshall por el juego.
FORREST GUMP (1994)
Tom se llevó su segundo Oscar consecutivo gracias a uno de los personajes más queribles de la década del noventa. Forrest Gump atraviesa su propia historia –y los hechos más destacados de los Estados Unidos– con sinceridad, optimismo y su buena cuota de ingenuidad, pero nunca se deja derrotar por el cinismo de la época. Su vida es una verdadera odisea, desde la casa materna en Alabama hasta varias visitas a la Casa Blanca, la guerra de Vietnam y un campeonato de tenis de mesa. Pero en este viaje siempre hay dos constantes: la sabiduría de mamá Gump (Sally Field) y Jenny Curran (Robin Wright), el verdadero amor de su vida.
NÁUFRAGO (CAST AWAY, 2000)
Tom repite con Robert Zemeckis, después de la oscarizada Forrest Gump, para una odisea muy diferente. Chuck Noland es un empleado de FedEx que vive pendiente del reloj. El destino lo pone a prueba cuando el avión en el que viaja se estrella en una isla desierta del océano Pacífico durante más de cuatro años; tiempo que se detiene para él, pero no para los seres queridos que dejó atrás, sobre todo su novia Kelly Frears (Helen Hunt). Durante esos años, y a la espera de un rescate que parece no llegar, Chuck debe aprender a sobrevivir en medio de la naturaleza y a hacerle frente a la soledad.
CAMINO A LA PERDICIÓN (ROAD TO PERDITION, 2002)
Basado en la novela gráfica homónima de Max Allan Collins, Sam Mendes nos pasea por un Estados Unidos en plena depresión, fotografiado por el magnífico Conrad L. Hall, canalizando su mejor Edward Hopper. A pesar del título (un juego de palabras que también hace alusión al ficticio pueblo de Perdición), los personajes principales de esta historia –un padre y su hijo, sobrevivientes de una masacre– pretenden evitar este fatídico destino a toda costa. Michael Sullivan (Tom Hanks) es un asesino de profesión que no solo busca su venganza, sino dejar las cuentas en claro para que el pequeño no tenga que seguir sus oscuros pasos.









