La secuela de Barbie lleva un largo tiempo en desarrollo, pero ahora Warner Bros. está en la recta final para hacerla o perder los derechos.
El universo teñido de rosa que paralizó a la industria cinematográfica en 2023 se encuentra atravesando una compleja encrucijada corporativa. Tras recaudar 1.447 millones de dólares a nivel global y convertirse en el mayor éxito de taquilla en la historia de Warner Bros., la tan comentada secuela de Barbie enfrenta un escenario límite: el estudio dispone de apenas cuatro meses para cerrar un acuerdo o, de lo contrario, los derechos del personaje caducarán y regresarán a las manos de Mattel.
En su intento por garantizar el retorno del equipo original, la compañía habría realizado hasta seis ofertas millonarias dirigidas a Margot Robbie, Ryan Gosling, la directora Greta Gerwig y el guionista Noah Baumbach. Sin embargo, todas las propuestas habrían sido rechazadas. Si el plazo vence sin un acuerdo y Mattel recupera la propiedad intelectual, el estudio perdería el acceso a todos los elementos originales desarrollados en la película de 2023. Esto obligaría a cualquier proyecto futuro a partir desde cero en forma de reboot, descartando por completo el universo construido por Gerwig.
Las discrepancias no responderían a exigencias desmedidas por parte del equipo creativo, quienes no estarían solicitando un porcentaje de la taquilla desde el primer dólar recaudado, sino incrementos en sus honorarios iniciales y mejores beneficios sobre el margen de ganancia final. Ante esta postura, el CEO de Warner Bros. Discovery, David Zaslav, no parecería dispuesto a ceder.
Fuente: Variety.












