Años después de la cancelación de la película en solitario de Ben Affleck como Batman, salen a la luz detalles de la trama.
En extractos de su libro de memorias Bloodlines, difundidos por Entertainment Weekly, Joe Manganiello brindó información inédita sobre la historia que Affleck planeaba escribir y dirigir. Según el actor, el tono del film no sólo apuntaba al estándar de prestigio de títulos como The Town o Argo, sino que bebía directamente de la influencia estilística de David Fincher, concibiéndose prácticamente como una versión superheroica del clásico thriller psicológico The Game.
En el cancelado film, Slade Wilson/Deathstroke se embarcaba en una cruzada metódica y despiadada para destruir cada aspecto de la vida de Bruce Wayne, convencido de que Batman era el responsable directo de la muerte de su hijo. La espiral de violencia alcanzaba consecuencias irreversibles dentro del canon: el mercenario asesinaba al Comisionado Gordon (J.K. Simmons) y tomaba como rehén a Alfred Pennyworth (Jeremy Irons). Este trágico suceso servía como catalizador para que Barbara Gordon asumiera el manto de Batgirl, sumándose a una desesperada alianza con el encapotado que rozaba la muerte antes de escapar en un tren elevado.
La historia de este Batman culminaba en un feroz enfrentamiento cuerpo a cuerpo a lo largo de las calles de Gotham, coreografiado con la brutalidad y el dinamismo de la saga de videojuegos Batman: Arkham. Sin embargo, el desgaste tras los extensos rodajes adicionales de Justice League llevó a Affleck a dar un paso al costado en la dirección a principios de 2017 y a colgar la capa definitivamente en 2019, abriendo paso a la versión de Matt Reeves.










