Steven Spielberg no necesita presentación. A lo largo de más de cinco décadas de carrera, nos regaló todo tipo de aventuras, entre ellas, varios hitos de la ciencia ficción. El próximo 11 de junio llega a los cines su última película, El Día de la Revelación (Disclosure Day), donde vuelve al género de la mano de una historia original escrita por David Koepp, uno de sus colaboradores más habituales. Emily Blunt, Josh O’Connor, Colin Firth, Eve Hewson y Colman Domingo son los protagonistas de este relato que intenta responder a una pregunta milenaria: ¿Estamos solos en el universo? El misterio –según Spielberg– pronto será revelado. Mientras tanto, repasamos otras historias sci-fi de este genio cinematográfico.
ENCUENTROS CERCANOS DEL TERCER TIPO (CLOSE ENCOUNTERS OF THE THIRD KIND, 1977)
La fascinación de Spielberg por los seres extraterrestres quedó clarísima desde los comienzos de su filmografía. Como la historia de Roy Neary (Richard Dreyfuss), un hombre común y corriente que, después de un cruce accidental con naves de otro mundo, decide abandonar a su familia y seguir una serie de pistas para el que será el primer encuentro programado entre representantes de la Tierra y los pacíficos alienígenas que viajan a través del tiempo y del espacio. La entrada triunfal de la nave nodriza, en las cercanías de la Torre del Diablo, al noreste de Wyoming, es una de las escenas más emblemáticas de la ciencia ficción, así como el ‘saludo de bienvenida’: las cinco notas musicales creadas por el maestro John Williams.
E.T. EL EXTRATERRESTRE (E.T. THE EXTRA-TERRESTRIAL, 1982)
Con Encuentros Cercanos del Tercer Tipo, Steven Spielberg ya había demostrado que para él los extraterrestres son seres inteligentes y pacíficos que vienen con la intención de aprender de nosotros… y darnos una mano, si lo necesitamos. La fábula del joven alienígena abandonado a su suerte en nuestro planeta, que en seguida logra una conexión con el pequeño Elliot (Henry Thomas), se convirtió es uno de los reflejos más tiernos y auténticos de la niñez –sus miedos, sus angustias, su honestidad–, demostrando que los más chicos siempre son más abiertos a lo ‘diferente’, y que al crecer nos volvemos más rígidos y escépticos.
JURASSIC PARK (1993)
Un poco por ambición científica y otro tanto por la monetaria, un empresario logra clonar genéticamente a las grandes bestias del período jurásico para su nuevo parque de atracciones temático. La codicia de un empleado pone a todos en peligro, demostrando, una vez más, que no se puede jugar a ser ‘dios’… y que no importa cuánto metamos la mano, la naturaleza siempre sigue su curso. En plena era de la digitalización de los efectos especiales, esta aventura fantástica llena de acción sin respiro nos regala una cruza de géneros con unas cuantas criaturas tan reales como sus protagonistas de carne y hueso. Acá, el anticuado cine de monstruos choca con la modernidad y crea un clásico instantáneo de la cultura pop, dejando que Spielberg se haga eco de la novela homónima de Michael Crichton, retomando sus viejas fobias, mientras juega al científico loco.
A.I. INTELIGENCIA ARTIFICIAL (ARTIFICIAL INTELLIGENCE: AI, 2001)
David (Haley Joel Osment) es un innovador robot meca, programado con la habilidad de amar y adoptado por Henry y Monica Swinton para reemplazar la falta de su propio hijo biológico, sin medir las consecuencias. Cuando Martin, el pequeño de la pareja, despierta de su animación suspendida, la rivalidad entre ‘hermanos’ se hace insoportable; David es descartado y pasa el resto de su existencia robótica en busca del cariño de su madre. Steven Spielberg toma el testigo de un proyecto que Stanley Kubrick no pudo llevar a cabo en su momento por no contar con los recursos necesarios, y crea un Pinocho moderno para meditar sobre la tecnología y aquello que nos hace humanos.
MINORITY REPORT: SENTENCIA PREVIA (MINORITY REPORT, 2002)
Este thriller futurista, basado en un relato corto de Philip K. Dick (The Minority Report, 1956) es uno de los primeros roces de Tom Cruise con la ciencia ficción –después vendrían muchos más, incluida La Guerra de los Mundos (War of the Worlds, 2005) de Spielberg–, donde también mezcla un poquito de drama y acción. John Anderton (Cruise) forma parte de una unidad especial de la policía capaz de detectar y arrestar a sospechosos de homicidio, incluso antes de que tengan oportunidad de cometerlos. Un sistema que se demuestra bastante falible, cuando el propio oficial es acusado y queda en medio de un complot conspirativo.










