La nueva película de Tom Cruise y Alejandro González Iñárritu, Digger, podría enfrentar un fuerte golpe tras su llegada a las salas.
Pese al revuelo mediático generado por este ambicioso proyecto, los pronósticos de recaudación para Digger encendieron las alarmas en la industria. La comedia negra con clasificación R, que sigue a un magnate petrolero intentando limpiar su imagen tras desatar una catástrofe ambiental global, debutaría en cines norteamericanos con una modesta cifra estimada entre 12 y 15 millones de dólares, muy lejos de las previsiones iniciales.
El presupuesto del largometraje se disparó de 125 millones originales a un rango entre 160 y 180 millones de dólares, por lo que debería alcanzar los 350 millones a nivel mundial para recuperar la inversión y generar ganancias, aunque desde Warner Bros. aseguran que el punto de equilibrio ronda los 300 millones. Con un magro 51% de aprobación en Rotten Tomatoes tras su paso por festivales, el panorama no parece muy alentador.
Esto se ve agravado por los rendimientos de recientes apuestas del estudio, como The Bride! y Supergirl, que representaron una importante pérdida en medio de la venta a Paramount, que podría oficializarse en los próximos días a pesar de los diversos obstáculos que se han presentado.
Fuente: Variety.










