Tiempo atrás les recomendamos cinco grandes exponentes de ese gran subgénero del cine policial conocido como las películas de atracos o ‘heist movies’. Historias de asaltos y golpes maestros bien planeados, con mucho ingenio, vueltas de tuerca y alguna que otra traición. Como la lista se sigue expandiendo, gracias a historias tan diferentes como Mente Maestra (The Mastermind, 2025) de Kelly Reichardt o Caminos del Crimen (Crime 101, 2026), sumamos otros títulos para los amantes de la adrenalina y los robos casi perfectos.
RESCATE DEL METRO 123 (THE TAKING OF PELHAM 123, 2009)
Tony Scott (Q.E.P.D.) tiene a su cargo la remake de este clásico thriller de 1974, basado en la novela homónima de Morton Freedgood. Walter Garber (Denzel Washington) es un típico controlador del metro de Nueva York que, durante una mañana bastante normal, debe poner a prueba toda su destreza e inteligencia para hacerle frente al secuestro de un vagón.
Ryder (John Travolta) es el líder de una banda de cuatro criminales que amenaza con ejecutar a los pasajeros si no se cumplen sus demandas: la suma de diez millones de dólares pagados en el plazo de una hora. La tensión va en aumento, y los conocimientos de Walter sobre el sistema de subterráneo puede ser la clave para detener a los delincuentes sin lamentar ninguna vida inocente.
MENTES MAESTRAS (MASTERMINDS, 2016)
A no confundir con la película protagonizada por Josh O’Connor. Acá, Zach Galifianakis, Owen Wilson, Kristen Wiig y Jason Sudeikis se ponen al frente de esta comedia de acción basada en hechos reales, más específicamente, en un publicitado robo perpetrado en Carolina del Norte, allá por 1997.
David Ghantt (Galifianakis) decide romper con la monotonía de sus días como chofer de un camión blindado, transportando los millones de otras personas, y unir fuerzas con un equipo de ‘criminales’ amateurs para perpetrar el atraco del siglo. De alguna forma milagrosa consigue robar 17 millones de dólares, pero pronto será traicionado por sus cómplices y deberá cargar con toda la culpa mientras ellos despilfarran el botín.
EL ORIGEN (INCEPTION, 2010)
El espionaje corporativo cobra un nuevo significado cuando Cobb (Leonardo DiCaprio), un hábil “extractor”, tiene la posibilidad de recuperar su antigua vida si consigue lo imposible: en vez de robarla, deberá implantar una idea en el subconsciente del mayor competidor de su cliente.
Una tarea peligrosa, tanto física como emocionalmente, que se esconde entre las capas infinitas de la tecnología de los sueños compartidos. Leo se pone al frente de un gran elenco y colabora con Christopher Nolan para este thriller que conjuga elementos de ciencia ficción, acción que homenajea conscientemente a varios clásicos de James Bond, el subgénero de atracos y elementos del film noir, con una banda sonora y efectos especiales que marcaron a toda una generación.
EL CASTILLO DE CAGLIOSTRO (RUPAN SANSEI: KARIOSUTORO NO SHIRO, 1979)
El primer largometraje de Hayao Miyazaki –el segundo basado en el manga y la serie de animación japonesa Lupin III– narra las aventuras de este excéntrico ladrón, descendiente directo del famoso Arsenio Lupin, creado por el novelista Maurice Leblanc.
Después de robar exitosamente el Casino de Monte Carlo, Lupin y su fiel compañero Jigen Daisuke descubren que el dinero es falso y deciden ir en busca del responsable: el conde Lazare de Cagliostro. Este villano esconde un secreto familiar en las entrañas de su castillo, y aunque la recompensa es muy tentadora, Lupin no piensa decirle que no, a pesar de los riesgos que implica esta nueva cruzada.
NUEVE REINAS (2000)
Marcos (Ricardo Darín) y Juan (Gastón Pauls) son dos estafadores que se conocen por casualidad y deciden unir fuerzas para llevar a cabo un fraude mucho más grande y elaborado. Un viejo embaucador contrata sus servicios para vender una rara colección de estampillas (las llamadas Nueve Reinas); una jugada peligrosa que reúne a un grupo de extraños personajes y allegados de este dúo criminal.
De la mano de Fabián Bielinsky y su debut cinematográfico, el cine nacional deja de lado sus clásicas historias dramáticas y empieza a coquetear con los géneros y la manipulación de la audiencia, tan clásica del thriller policial con foco en las ‘estafas maestras’ donde nunca se sabe quién engaña y quién es el engañado.











