En el año 2009, en parte, debido a la omisión en los apartados principales del Oscar de producciones muy aplaudidas por la crítica, el público y la industria como Batman: El Caballero de la Noche (The Dark Knight, 2008) y WALL·E (2008), la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMPAS) decidió expandir la categoría de Mejor Película a un máximo de 10 nominadas.
La idea apuntaba a una mayor variedad y la inclusión de cintas más ‘comerciales’ y mainstream, así como producciones más chicas e independientes y títulos internacionales. La movida funcionó. En los últimos 15 años vimos cambios significativos en el gusto de los votantes, a su vez, un grupo más inclusivo y diverso. Pero con la expansión de esta categoría, también se acentuó una tendencia preocupante: los miembros de la Academia concentran sus elecciones en un número cada vez menor de nominados, en lugar de “distribuir la riqueza”.
No es casual que, por tercer año consecutivo, tengamos una producción con 13 nominaciones, además de otra que rompió el récord histórico (Pecadores) al acumular 16 menciones, abarcando casi todas las categorías. Algunos podrán argumentar que la pandemia, las huelgas de 2023 y los cambios de consumo cultural de los espectadores están impactando de manera negativa llevando a la industria a producir menos películas. Es un factor a tener en cuenta, pero podemos refutar rápidamente esta teoría al ver la cantidad de grandes títulos que, año a año, también se quedan afuera de la competencia.

Para ilustrar esta tendencia, repasemos algunos ejemplos:
– En la ceremonia de 2001, donde Gladiador (Gladiator, 2000) se coronó como la favorita y se alzó con cinco estatuillas doradas de un total de 12 nominaciones, se pueden contar 34 títulos diferentes nominados en 19 categorías. Acá no tomamos en cuenta los cortometrajes ni los documentales. También cabe destacar que todavía no existía el premio a Mejor Película Animada, y el Mejor Diseño de Sonido se dividía en edición y mezcla.
– En 2009, el último año con cinco candidatas a Mejor Película, las nominaciones se repartieron entre 31 producciones diferentes, esta vez, en 20 categorías distintivas, incluyendo la de película animada. Slumdog Millionaire: Quisiera Ser Millonario (Slumdog Millionaire, 2008) se llevó ocho premios de 10 candidaturas, superando a la cinta más nominada del año: El Curioso Caso de Benjamin Button (The Curious Case of Benjamin Button, 2008), que de 13 nominaciones solo se llevó tres premios técnicos.
– 2010 fue el primer año de la categoría extendida, con 10 títulos nominados a Mejor Película. Durante esa ceremonia hubo 38 producciones diferentes candidateadas a lo largo de 20 categorías, un pico que, desde entonces, volvió a menguar. Vivir al Límite (The Hurt Locker, 2009) y Avatar (2009) fueron las películas más nominadas de la entrega. La primera salió triunfadora con seis estatuillas, mientras que la aventura de James Cameron se llevó tres premios técnicos.
– Incluso en 2021, el peor año de la pandemia, hubo 31 películas nominadas diferentes a lo largo de 19 categorías (en esta entrega se unificaron los dos apartados de sonido). Nomadland de Chloé Zhao fue la gran triunfadora con tres premios (de seis candidaturas), por encima de Mank, que aspiraba a 10 estatuillas y solo consiguió dos. Ese año se premiaron 11 películas distintas, al igual que en 2022, acá, sobre un total de 34 producciones nominadas. Esta última cifra se volvió a repetir en 2023, pero las estatuillas se repitieron entre solo nueve ganadoras.
La tendencia en baja no paró desde entonces. 31 películas nominadas y solo nueve ganadoras en 2024, y 29 películas diferentes candidateadas en 2025, donde solo 10 se llevaron estatuillas a casa. No sabemos cómo será la repartija durante la 98° entrega de los Oscar el próximo 15 de marzo, pero este año solo se cuentan 28 nominadas entre 20 categorías distintivas, ya que se suma el premio a Mejor Casting.
¿A qué se debe esta disminución en la elección de los nominados? Seguramente se trate de una sumatoria de factores. Quizás, los votantes estén viendo menos películas y ocupen su tiempo en plataformas de streaming. O sea culpa del consenso temprano, debido a la gran cantidad de premios precursores (entregados por la crítica y las diferentes ramas de la industria) que ‘deciden’ los favoritos mucho antes de los Oscar. La pereza y la falta de interés de los miembros de la Academia (alrededor de 10 mil) por ver la mayor cantidad de candidatas también juega en contra, pero habrá que ver qué sucede durante esta ceremonia con nuevas exigencias: para votar en una categoría, los miembros deben acreditar haber visto todas las nominadas. ¿Hecha la ley, hecha la trampa?










