Las primeras proyecciones de taquilla para Supergirl la ponen muy por debajo de la competencia, encendiendo alarmas en DC Studios.
El camino para consolidar el nuevo DCU de James Gunn acaba de encontrar un importante bache en el camino. Supergirl, la esperada continuación del universo cinematográfico tras el debut de Superman, ha encendido las alarmas tras una drástica revisión a la baja en sus proyecciones de recaudación para su estreno en Estados Unidos, programado para el próximo 26 de junio.
De acuerdo con los últimos reportes de los portales de análisis Box Office Theory y Box Office Pro, se estima que la película protagonizada por Milly Alcock (House of the Dragon) alcancé un debut doméstico de entre 45 y 55 millones de dólares durante su primer fin de semana. Esta cifra representa una reducción del 10% respecto a los pronósticos anteriores y sitúa a la heroína notablemente por debajo de los 125 millones que recaudó Superman, quedando estancada en el problemático terreno de los 55 millones que obtuvo The Flash en 2023.
A esto se suma un panorama sumamente competitivo en las salas de cine. Supergirl llega a la cartelera rodeada de gigantes familiares: una semana antes estrena Toy Story 5 (con un debut proyectado de más de 150 millones), seguida inmediatamente por Minions & Monsters y el live-action de Moana, lo que complicará la permanencia de la producción de DC en los cines.









