domingo, marzo 29, 2026

“La venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena”, decía el querido Chavo del 8, aunque suponemos que sus reflexiones nunca llegaron a los oídos de los protagonistas de esta lista: almas perturbadas que buscan su momento de revancha, sin discriminar a nadie. El cine ha sabido explotar este recurso desde sus mismísimos comienzos, algo más que palpable en estas grandes historias vengativas. 

EL PERFECTO ASESINO (LÉON, 1994)

¿Cómo se le dice que no a una nena como Mathilda (Natalie Portman)? ¿Cómo se le dice que no a una persona que quiere vengar la muerte de su hermanito a manos de un grupo de corruptos agentes de la D.E.A.? ¿Cómo se le dice que no a alguien que quiere convertirse en una asesina a sueldo con el único propósito de buscar revancha? Obviamente no se puede, algo que le pasa al buenazo de Léon (Jean Reno), quien ve toda su estructurada vida puesta patas para arriba desde el momento en que decide ayudar a su joven vecina; la que termina contratando sus servicios profesionales para acabar con los responsables de masacrar a su familia. 

EL CUERVO (THE CROW, 1994)

Alex Proyas fue el responsable de la primera adaptación del cómic homónimo de James O’Barr y, muy a su pesar, convirtió a Brandon Lee en una leyenda urbana tan famosa como este oscuro personaje. Durante ‘La Noche del Diablo’ la ciudad de Detroit es azotada por una banda de maníacos liderada por Top Dollar, último responsable del asesinato del roquero Eric Draven (Lee) y de su prometida Shelly (Sofia Shinas). Un año más tarde, Eric resucita gracias a la ayuda de un cuervo, y vuelve a caminar entre los vivos con el único propósito de cobrar revancha. Una fuerza sobrenatural e inmortal que no va a detenerse hasta que cada uno de los culpables pruebe un poquito de su propia medicina.

EL FUGITIVO JOSEY WALES (THE OUTLAW JOSEY WALES, 1976)

Clint Eastwood se dirige a sí mismo en esta adaptación de la novela El Forajido Rebelde: Josey Wales de Forrest Carter, en parte inspirada en hechos reales; un western ‘antibélico’ que narra las peripecias de un pacífico granjero de Misuri, testigo del brutal asesinato de su familia a manos de un grupo de partisanos unionistas de Kansas. Wales es abandonado y dado por muerto, pero tras recuperarse se une a una guerrilla confederada y se convierte en un fugitivo de la ley. Así, decide huir hacia Texas con la intención de empezar una nueva vida, al mismo tiempo que esquiva al ejército y a los cazarrecompensas que van tras su cabeza, y sigue con la idea fija de vengarse de los asesinos de sus seres queridos.  

MUNICH (2005)

Steven Spielberg bucea en los tremendos acontecimientos que nublaron los Juegos Olímpicos de 1972, cuando el grupo terrorista Septiembre Negro secuestró y asesinó a once atletas israelíes. El gobierno de Golda Meir decide no cruzarse de brazos y le encomienda a un joven agente del Mossad (Eric Bana) y su equipo localizar y asesinar a los que creen responsables del hecho. El ‘ajusticiamiento’ pronto se transforma en un acto de venganza absoluta que pone en tela de juicio la moral de cada uno de los participantes. Una prueba más de que la escalada de violencia no resuelve nada, ni en el corto ni el largo plazo.

TOMAR REVANCHA (I SPIT ON YOUR GRAVE, 1978) 

Meir Zarchi no es un director muy prolífico, pero con este thriller con toques de terror ultraviolento hizo uno de los primeros aportes al subgénero splatter. Jennifer (Camille Keaton) es una joven escritora que resuelve retirarse a una apacible cabaña para poder terminar su próxima novela. A los pocos días de su llegada al lugar, llama la atención de un grupo de degenerados pueblerinos que deciden humillarla, abusar de ella y dejarla tirada por ahí creyendo que está muerta. Pero Jen se recupera, al menos físicamente, y comienza un frenético raid de venganza donde cada uno de los hombres obtendrá su merecido. 

Jefa de redacción. Nolaniana incurable. DC me da y me quita.