lunes, junio 24, 2019

Hoy vuelve por la pantalla de HBO una de las series latinoamericanas más populares de los último tiempos a nivel mundial: El Jardín de Bronce.

Basada en la novela homónima de Gustavo Malajovich, la serie se convirtió en un éxito absoluto con su primera temporada, y regresa con un nuevo caso y mucho más misterio. Hablamos con Joaquín Furriel, Maite Lanata, Julieta Zylberberg y Paola Barrientos sobre lo que podemos esperar de esta segunda entrega.

La Cosa: ¿Esperaban la repercusión que consiguió la serie?

Joaquín Furriel: No es que me lo esperase o me lo imaginase, nunca trabajé con ese grado de objetivo o ambición. Tenía algunas ideas de lo que buscaba, más que nada ligado al teatro porque es donde me formé. En general, cuando hice algo buscando alcanzar un lugar en particular, nunca me encontré con nada. Peor hace 6 o 7 años creo que alcancé una madurez en mi vida y alcancé un punto de mi carrera en donde elijo los proyectos porque los siento, entonces me dejo llevar y disfruto más allá del resultado.

Julieta Zylberberg: Yo creo que cuando salió la primera temporada no había tantas series de este estilo, ahora se están haciendo más. Entonces uno capaz no sabía que esperar. Era todo muy incierto.

LC: Paola, ¿cómo fue sumarte a este elenco y al proyecto?

Paola Barrientos: Bueno, obviamente fue con mucho entusiasmo después de ver la primera temporada, porque me resultó de mucho interés como estaba escrita, como estaba contada, como estaba actuada. Además, de alguna manera unirse a un partido que ya empezó a jugar te deja evaluar ciertos movimientos, ver cosas diferentes y es un lindo desafío.

LC: ¿Cuál va a ser el rol de tu personaje?

PB: En esta segunda temporada, el personaje de Joaquín me ayuda a mi, Andrea, a buscar a su hijo. Es un largo recorrido, porque primero voy a tener que convencerlo para que me ayude, porque ella siente que él entiende lo que está atravesando porque ya le pasó.

LC: Ahora que Fabián y Moira se reencontraron, tienen que reconstruir su relación de padre e hija, ¿cómo fue trabajar eso?

JF: Lo maravilloso de este policial que estamos haciendo es que, más allá de la acción, el suspenso, las pistas y demás, al final la historia siempre se trata sobre un padre y una hija. Fabian y Moira son dos personajes que están solos, absolutamente encerrados por sus circunstancias, y en esta segunda temporada vamos a ver como esas dos entidades tan autónomas, tan independientes tienen que convivir en el mismo lugar.

Maite Lanata: Para Moira quedaron muchas cosas inconclusas después de la primera temporada, más que nada por esos 10 años en que estuvo ausente. Entonces ahora reconstruimos eso y también mostramos su presente, fue un trabajo de ir y venir en el tiempo. A veces el pasado viene en forma de sueños. Y en el presente, el centro es la relación con su papá, pero como está atada a ese pasado es todo muy difícil.

LC: ¿Qué creen que tiene de diferente esta segunda temporada con la primera?

JZ: Yo creo que la primera parte estaba total y absolutamente centrada en Fabián. Toda la tragedia de la historia pasa por él, que está sumergido y tomado por lo que le pasó y actúa en consecuencia de lo que le pasa pura y exclusivamente a él. Y ahora, aunque la acción sigue pasando por el, el drama no es propio, entonces tiene la posibilidad de actuar en frío, de ver las cosas desde otra perspectiva.

ML: Creo que además esta temporada se trata no sólo de la búsqueda por la desaparición de un chico, sino de la búsqueda interna que hace cada personaje. Entonces hay una diversificación de la historia y de la trama mucho más interesante.

JF: Para Fabián es todo completamente diferente, porque ahora no es él quien tiene que atravesar la tragedia. Entonces está parado en un lugar mucho más de detective, de investigador, y es muy interesante verlo en esa nueva faceta, mientras sigue lidiando con el haber encontrado a su hija pero que nada fuera como lo esperaba.

Redactora. Sin Superhéroes y sin Los Simpson, pierde la cabeza. Serie de cabecera: Friends. Peli que miró más veces: Volver al Futuro II.