miércoles, enero 7, 2026

En un año donde la recuperación cinematográfica finalmente empezó a verse en la recaudación –tras los estragos de la pandemia y las huelgas de Hollywood en 2023–, la industria demostró que todavía tiene mucho para ofrecerle a un público ansioso por volver a las salas, gracias a una mixtura de historias originales, franquicias y propiedades intelectuales y títulos más modestos e independientes, entre los que se encuentran las producciones internacionales. 

Los superhéroes ya no dominan la taquilla, pero los estudios (y distribuidoras) encontraron en las películas ‘evento’ y los formatos premium un nuevo salvavidas. Las tendencias, posiblemente, se modifiquen a futuro, pero aprovechamos este balance de fin de año para destacar algunos titulares que marcaron el cine de 2025. 

A PESAR DE LOS SUPERHÉROES

En 2025 Walt Disney Studios volvió a liderar la taquilla mundial con una recaudación de más de seis mil millones de dólares, algo que no conseguía desde 2019, cuando siete de las 10 películas más exitosas del año le pertenecieron a la compañía. Pero lo más curioso es que el estudio no necesitó de franquicias consolidadas como Star Wars o los superhéroes de Marvel para alcanzar este logro; sí de mucha nostalgia, secuelas animadas y la magia de James Cameron. Ni Thunderbolts* ($382.4 millones), ni Capitán América: Un Nuevo Mundo ($415.1 millones) ni Los 4 Fantásticos: Primeros Pasos ($521.9 millones) consiguieron convencer al público masivo.

En cambio, Disney logró dominar la taquilla con hits como Zootopia 2 y el live action de Lilo & Stitch que superaron los mil millones de dólares. Mismo número al que aspira Avatar: Fuego y cenizas, que en apenas 10 días de exhibición superó la barrera de los $800 millones recaudados. 

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EL DOMINIO DE CHINA

A pesar del suceso de Disney, la película más taquillera a nivel global no salió de la meca hollywoodense. El hito le corresponde a Ne Zha 2, secuela del hit chino de 2019, escrito y dirigido por Jiaozi. Esta aventura animada –basada libremente en un personaje de La Investidura de los Dioses, una novela de la dinastía Ming atribuida a Xu Zhonglin– acumuló 2.150 millones de dólares (la mayoría en su país natal), y se convirtió no solo en la película más taquillera de China, sino en la película de habla no inglesa más exitosa y la primera en superar la barrera de los 1.000 millones de dólares. 

Así, el país asiático reafirma su poderío cinematográfico y demuestra la importancia que tiene, además, para las producciones de Hollywood como Zootopia 2: la mitad de la taquilla internacional de Judy y Nick (más de $539 millones), corresponden a las salas chinas. 

LAS MÁS GRANDES DEL MUNDO

Todo se vale a la hora de atraer al público a las salas de cine y, desde hace ya varios años, las entradas para los grandes estrenos en pantallas premium (como IMAX, Dolby y XD) de Estados Unidos y otros tantos países se venden como pan caliente. Las funciones especiales en formatos fílmicos como 70mm, IMAX 15/70 o VistaVision se agotan en minutos, obligando a los dueños de salas y complejos a replantearse la posibilidad de desempolvar sus viejos proyectores. 

Con el éxito de Oppenheimer (2023), Dune: Parte Dos (Dune: Part Two, 2014), Pecadores (Sinners, 2025) y Una Batalla tras Otra (One Battle After Another, 2025), el IMAX demostró su verdadero potencial, no solo con los nuevos lanzamientos, sino con reestrenos que nunca fueron pensados para dicho formato. Mientras se construyen nuevas salas y se adaptan pantallas y proyectores para satisfacer la necesidad de estos ‘eventos’ cinematográficos, películas como La Odisea (The Odyssey, 2026) –la primera íntegramente filmada en IMAX 70mm– demuestran que la demanda es real, al agotar sus entradas un año antes de su lanzamiento. 

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WARNER BROS., PULGAR ARRIBA

Bajo la dirección de Michael De Luca y Pamela Abdy –copresidentes y codirectores ejecutivos de Warner Bros. Motion Picture Group–, Warner Bros. atravesó uno de sus mejores años: con una taquilla global de más de cuatro mil millones de dólares acumulados, estableciendo un récord con siete películas consecutivas que recaudaron más de 40 millones de dólares en su fin de semana de estreno en los Estados Unidos, y varios prospectos ganadores para esta temporada de premios como Pecadores, Una Batalla tras Otra y La Noche de la Desaparición (Weapons). 

La combinación de franquicias y propiedades intelectuales (Minecraft, Superman, El Conjuro) con películas originales y apuestas autorales se convirtió en la fórmula ganadora para este estudio centenario que venía de capa caída tras un 2024 bastante flojo. 

WARNER BROS., PULGAR ABAJO

Pero el éxito no fue suficiente para el CEO David Zaslav y otros directivos del estudio que, tras bambalinas, planeaban nuevas reestructuraciones para la compañía de cara al 2026. Así aparecieron los primeros rumores de compra, primero, por parte de Paramount Skydance y Larry Ellison, y más tarde la tentadora oferta de Netflix por una suma de 82.700 millones de dólares. Como parte del acuerdo, la plataforma liderada por Ted Sarandos podría adquirir los estudios de cine y televisión de Warner Bros., HBO y HBO Max, incluyendo sus respectivos catálogos, y DC Entertainment/DC Studios. 

Desde el vamos, y así como ocurrió con 21st Century Fox en manos de The Walt Disney Company, la venta de un estudio centenario como WB es mala por donde se la mire, y sea cual sea su comprador. La pérdida de identidad, la reorganización y despidos parecen inevitables, pero el futuro resulta aún más oscuro cuando la alternativa más viable es una compañía a la que no le interesa defender la experiencia cinematográfica.   

Jefa de redacción. Nolaniana incurable. DC me da y me quita.