miércoles, enero 7, 2026

El ‘Neo-noir’ es más que un género, es un estilo visual que heredó sus elementos más característicos del cine negro, tan de moda durante las décadas del cuarenta y del cincuenta. 

Estas historias plagadas de temas actuales y recursos narrativos más innovadores (como los flashbacks o las estructuras no lineales) empezaron a tener más aceptación y credibilidad a partir de los años ochenta, pero el nuevo milenio atestiguó el renacimiento de estos relatos oscuros y sus personajes ambiguos, de la mano de nuevos talentos y otros cineastas más consolidados que ya venían experimentando con este subgénero. 

DESAPARECIÓ UNA NOCHE (GONE BABY GONE, 2007)

El debut como director de Ben Affleck es una de las tantas (y acertadas) adaptaciones del novelista Dennis Lehane que llegaron a la gran pantalla. Este retrato ambientado en los barrios más bajos de Boston, narra los dilemas morales que deben afrontar Patrick Kenzie (Casey Affleck) y su novia Angie Gennaro (Michelle Monaghan), una pareja de detectives contratada para hallar a una pequeñita que desapareció sin dejar rastro. A medida que avanza su investigación, se ven envueltos en un submundo de pandillas, traficantes y pedófilos, además de una crisis profesional y personal que pone en riesgo su relación.

EL HOMBRE QUE NUNCA ESTUVO (THE MAN WHO WASN’T THERE, 2001)

Los hermanos Joel y Ethan Coen nos meten de lleno en el policial más negro para contar esta historia de codicia, adulterio, juegos sucios y asesinato. Ed Crane (Billy Bob Thornton), fumador empedernido y dueño de una barbería de Santa Rosa, California, ve una oportunidad para cambiar su aburrida existencia y no piensa dejarla pasar. 

Su esposa Doris (Frances McDormand) parece tener un amorío con su jefe (James Gandolfini), poseedor de una cuantiosa suma de dinero para futuras inversiones. El chantaje en su oportunidad para conseguir lo que quiere, sin darse cuenta que podría desencadenar una serie de sucesos que, como siempre con estos realizadores de por medio, van a terminar muy, muy mal.

PRIMICIA MORTAL (NIGHTCRAWLER, 2014)

El guionista Dan Gilroy –hermano de Tony y responsable de El Legado de Bourne (The Bourne Legacy, 2012), entre otras cosas– debuta tras las cámaras con este thriller oscurísimo (y un tanto satírico) sobre el extraño submundo del periodismo policial en las calles de Los Ángeles, el morbo y las primicias dispuestas a convertirse en la exclusiva de los noticieros matutinos. 

Louis Bloom (Jake Gyllenhaal) es un ladrón de medio pero con muchas aspiraciones, que ve en esta forma de vida una prometedora carrera para su futuro. Lou es tan astuto como escalofriante: un tipo sin moral, capaz de cualquier cosa por lograr una imagen impactante. 

DOS TIPOS PELIGROSOS (THE NICE GUYS, 2016)

La tercera película como director de Shane Black –guionista de la franquicia Arma Mortal (Lethal Weapon)– es una comedia criminal cargada de acción, gags extremos, un poco de violencia, momentos bizarros y un dúo (Russell Crowe y Ryan Gosling) inmejorable: una dupla bastante dispareja que, por sobre todas las cosas, le pone voluntad al momento de limar asperezas e intentar resolver el asesinato de una estrella porno, el secuestro de una jovencita y una conspiración automotriz. Una historia que es puro entretenimiento, y toma los mejores elementos del cine negro sin caer en convencionalismos. 

LOS ÁNGELES AL DESNUDO (L.A. CONFIDENTIAL, 1997)

Guy Pearce, Russell Crowe, Kim Basinger, James Cromwell, Danny DeVito y Kevin Spacey son los protagonistas de esta gran adaptación de la novela homónima de James Ellroy. La película de Curtis Hanson nos traslada a la corrupta ciudad de Los Ángeles en la década del cincuenta, donde el correctísimo agente Ed Exley (Pearce) no teme arruinar la vida de sus compañeros en pos de la justicia y su ascenso dentro de la fuerza. 

En la vereda opuesta está el brutal Bud White (Crowe), dispuesto a hacer cumplir la ley sin importar los métodos. La matanza del café Nite Owl –un robo a simple vista– desencadena una exhaustiva investigación por parte de cada uno; un caso que pronto revela circunstancias más siniestras y una red de engaños y traiciones dentro del mismísimo departamento de policía.

Jefa de redacción. Nolaniana incurable. DC me da y me quita.