domingo, agosto 2, 2026

Después de pasar por el cine y la TV, como muchos otros actores, en 2019 Olivia Wilde debutó como directora con la genial coming of age La Noche de las Nerds (Booksmart). No te Preocupes Cariño (Don’t Worry Darling, 2022) es bastante olvidable, pero todo queda perdonado con su nueva película: La Invitación (The Invite, 2026). La comedia coprotagonizada por Wilde, Seth Rogen, Penélope Cruz y Edward Norton llega a los cines este jueves 6 de agosto, pero antes de dejamos algunas razones de por qué no te podés perder este estreno que podría colarse en la temporada de premios. 

BUENOS VECINOS

Joe (Rogen) y Angela (Wilde) son un matrimonio al borde de la crisis. Él, un músico frustrado que da clases en una escuela; Ella, una ama de casa dedicada a restaurar el departamento que comparten con su hija preadolescente. Todo trascurre durante la tarde/noche, después de que Joe vuelve de trabajar y descubre que su esposa ha organizado una reunión (sin avisar) e invitado a los vecinos de arriba, Pina (Cruz) y Hawk (Norton): un dúo poco convencional, cuyos encuentros sexuales no pasan desapercibidos para sus vecinos de abajo. Desde la comida hasta los temas de conversación, todo se convierte en conflicto a medida que pasan las horas y los invitados dejan entrever que tienen sus propias intenciones para congeniar con la pareja.  

CON HUMOR ESPAÑOL

La Invitación, escrita por Will McCormack y Rashida Jones, es una adaptación de la comedia española Sentimental (2020) de Cesc Gay, a su vez, basada en la obra de teatro Los Vecinos de Arriba, también escrita por Gay. Javier Cámara, Griselda Siciliani, Alberto San Juan y Belén Cuesta son las parejas protagonistas de esta historia que obtuvo cinco nominaciones a los premios Goya y el galardón para San Juan, como Mejor Actor de Reparto. Antes de la versión de Wilde, también se estrenó The People Upstairs (Witjip saramdeul, 2025), exitosa adaptación surcoreana a cargo de Ha Jung-woo.

EL DEPARTAMENTO, UN PROTAGONISTA MÁS  

A pesar de su naturaleza teatral, y su único escenario –el departamento de Joe y Angela en San Francisco–, La Invitación es una película que mantiene el ritmo y la intensidad a lo largo de sus 107 minutos. La tensión, como las risas, no paran de escalar escena a escena, gracias al afilado guion de McCormack y Jones y las interpretaciones de sus estrellas protagonistas. Wilde pasea la cámara por cada rincón del set y lo convierte en el ‘quinto en discordia’; una clase magistral de encuadres, planos y ángulos que redefinen el espacio (sí, inclusive la alfombra) a medida que el conflicto avanza y el choque de parejas se vuelve inevitable. Mención especial para la gran banda sonora de Devonté Hynes… y ese tema de Sade que todos vamos a salir cantando.  

Jefa de redacción. Nolaniana incurable. DC me da y me quita.