Amanda Seyfried explica los motivos por los que rechazó unirse al MCU, estando muy cerca de convertirse en Gamora.
Durante un panel organizado por la Fundación SAG-AFTRA, la estrella de Mean Girls rememoró el momento en que Marvel Studios le ofreció encarnar a Gamora en Guardianes de la Galaxia, papel que finalmente quedó en manos de Zoe Saldaña. La actriz admitió que en aquel entonces rechazar la propuesta le pareció una decisión lógica, impulsada por el temor genuino de que un tropiezo comercial de semejante magnitud arruinara su carrera en la industria.
La actriz confesó que al leer la premisa de la historia, dudaba profundamente de la viabilidad de una aventura espacial encabezada por un mapache armado y un árbol parlante. Si bien reconoció con humor lo equivocada que estaba ante los más de 773 millones de dólares que el film recaudó en 2014, aseguró no arrepentirse en absoluto. Para Amanda Seyfried pesaron factores personales y prácticos: priorizar su vida familiar y evitar extenuantes sesiones diarias de maquillaje corporal para teñirse de verde.
A su vez, el desinterés por las exigencias físicas del cine de superhéroes terminó de sellar su negativa. La protagonista de The Dropout señaló su aversión a las alturas, a las acrobacias y a rodar jornadas completas frente a fondos verdes simulando mundos inexistentes, prefiriendo escenarios tangibles y anclados en lo emocional. Respecto a sumarse a alguna franquicia comiquera en la actualidad, descartó la posibilidad por completo, admitiendo que las complejas coreografías de acción siguen estando lejos de su zona de confort interpretativa.











