miércoles, octubre 23, 2019

La saga Contra está de vuelta, pero no con una colección de sus clásicos, sino con una nueva entrega a pura acción, explosiones y otras cosas difícil de explicar. ¿Qué tal está el Contra: Rogue Corps?

Lo primero que nos damos cuenta cuando comenzamos esta aventura es que Contra ya no se toma en serio a sí misma. No es que siempre haya sido una franquicia seria ni nada por el estilo, pero en Rogue Corps se nota un esfuerzo constante en tratar de ser gracioso, bizarro y sin sentido.

La historia es lo menos importante de todo el juego. Tanto que las escenas que hacen avanzar la trama son opcionales si no queremos perder tiempo. Los personajes son muy particulares (si, ese es un panda), pero ninguno es tan especial, porque podremos cambiar las armas todas las veces que tengamos ganas, lo que termina haciendo que elijamos a cada uno únicamente por su apariencia.

A lo largo de las misiones iremos recolectando mejoras para nuestras armas, partes del cuerpo que nos darán bonificaciones y nuevas plantillas para agrandar nuestro armamento. Lamentablemente, el progreso es bastante lento para lo monótono que se siente el gameplay.

Por suerte, el factor bizarro juega muy bien en este aspecto. Para incorporar una nueva parte del cuerpo a nuestro personaje podemos optar por tres cirujanos diferentes. Uno es gratis y «seguro», mientras que los otros dos cuestan algo de plata, pero aseguran más bonus. El problema es que la cirugía puede salir mal y darnos un bonus que no pedimos. Ahí está la belleza del Contra: Rogue Corps.

Como muchos otros shooters isométricos al estilo Dead Nation, llega un punto en el que ya le encontramos el ritmo a los niveles – que son todos muy parecidos- y terminamos aburriéndonos rápido. Si el juego salía a principios de esta generación, hubiera sido otra cosa, pero estando más cerca de las nuevas consolas, se siente innecesario.

Si a eso le sumamos una calidad gráfica pobre y un modo versus online que, cuando encuentra jugadores, deja mucho que desear, tenemos un título que deberíamos dejar pasar.

Pero

Lo cierto es que el Contra: Rogue Corps está hecho para jugar con hasta tres amigos, ya sea online o en la misma consola. La experiencia nos dice que casi cualquier juego es bueno cuando se juega con amigos. El nuevo Contra está pensado para eso, porque lo bizarro y lo ridículo se potencia cuando estamos con alguien más.

Aunque no recomendamos el juego porque lo que ofrece no alcanza para hacernos felices y la franquicia se merece algo mejor, tampoco vamos a decirte que no lo pruebes con alguien si tenés la oportunidad. No abundan los juegos cooperativos en los que haya que desconectar el cerebro y disparar sin límites.

Editor. Todavía espera ser un Power Ranger o el próximo Doctor Who, lo que ocurra primero.