domingo, julio 12, 2020

Minecraft continúa expandiéndose constantemente con nuevo contenido, criaturas, objetos y ecosistemas, pero este año está realizando un salto hacia un género diferente. ¿Qué tal está Minecraft Dungeons?

Desde su anuncio hace un par de años, el título se veía como una especie de Diablo situado en el universo de Minecraft, con sus criaturas, sus escenarios cúbicos y su particular humor. Habiendo completado la campaña principal y explorado sus mecánicas a fondo, podemos decir que es más que eso.

Uno de los componentes más importantes de la franquicia, la posibilidad de construir objetos y moldear el entorno a gusto, no está presente. Sería interesante ver un RPG con esas características, pero también sería una tarea titánica darle tanta libertad al jugador.

En vez de eso, las posibilidades de personalización que ofrece Minecraft Dungeons vienen desde otro lugar. A diferencia de otros títulos similares, en este caso no elegimos ni raza ni clase específica para nuestro protagonista. Son los objetos y las armas que recolectamos las que determinan nuestra función en la aventura.

Hay gran variedad de armas -de corto y largo alcance-, armaduras e ítems con distintas funciones que cambian por completo nuestra manera de avanzar y enfrentar enemigos.

Las armas y armaduras, además, poseen ranuras de encantamientos para mejorarlas y otorgar distintas habilidades. Según el nivel y la rareza de cada una, habrá más posibilidades, pero siempre tenemos que elegir entre distintas opciones, para que no haya dos jugadores iguales en un mismo grupo.

Otra de las características que hace que cada aventura sea única es que los escenarios se generan aleatoriamente. Esto hace que la rejugabilidad del título sea inmensa, porque podemos volver a hacer una misión mil veces y el mapa va a ser siempre nuevo. Ciertas partes del escenario son fijas, como la batalla final con el jefe de cada misión, pero en el medio hay muchos factores impredecibles, incluyendo la cantidad y el tipo de enemigo al que nos enfrentamos.

Esto hace que, si necesitamos subir nuestro nivel para superar un objetivo difícil, la tarea no sea engorrosa, sino totalmente nueva. Además, cada misión tiene diferentes dificultades para sortear una vez las superamos por primera vez, agregándole desafío a toda la cuestión.

La experiencia se completa y se renueva si jugamos la aventura acompañados de manera local u online, lo que siempre mejora todo en el 99% de los casos y en especial en este tipo de juegos.

La historia principal de Minecraft Dungeons no requiere más que algunas horas para ser superada en su dificultad inicial. Así y todo, la final puede suponer una dificultad más grande que nos obligue a volver a hacer alguno de los objetivos para estar a tono con el villano principal.

El humor a lo largo de la historia, los diferentes tipos de enemigos y lo impredecible de los escenarios completan una experiencia que ya es bastante completa.

De nuevo, la historia principal no es para nada larga, pero la rejugabilidad es prácticamente infinita y vale la pena gracias a la experiencia que acumulamos y los ítems que podemos llegar a encontrar para balancear el combate a nuestro favor.

Además, se nota que el equipo responsable del juego ya está trabajando en futuras novedades para expandir todavía más las posibilidades y el contenido de la aventura.

Minecraft Dungeons es un muy buen título para encarar solo o acompañado y parece ser la experiencia ideal para familias encerradas en esta cuarentena. ¿Lo vas a jugar?

Agradecemos a la gente de Xbox por facilitarnos la copia para realizar esta review

Editor. Todavía espera ser un Power Ranger o el próximo Doctor Who, lo que ocurra primero.