Levante la mano quien no ha ido alguna vez de campamento, ya sea por propia voluntad para disfrutar de las maravillas de la naturaleza u obligados por los adultos, que buscaban ‘deshacerse’ de nosotros por unos cuantos días. Entre canciones de a la luz de una fogata, comida de dudosa procedencia y extraños sonidos de animales cada experiencia varía, pero en la mayoría de los casos suelen ser muy divertidas y agradables. Muchos ejemplos de esta lista no corren con la misma suerte, por eso, antes de que se acaben las vacaciones, repasamos otras cinco historias ambientadas en campamentos.
ENSAYO GENERAL (THEATER CAMP, 2023)
Este falso documental, dirigido por Molly Gordon y Nick Lieberman en sus dos debuts detrás de las cámaras, expande la historia del cortometraje homónimo para contar las aventuras de un grupo de consejeros de un campamento de verano temático, centrado en el teatro.
Los fondos no alcanzan para mantener a flote el lugar, por eso, estos artistas/consejeros entusiastas se alían con el hijo de la fundadora, Joan Rubinsky, para llevar a buen puerto un nuevo musical original –el broche de oro del campamento– basado en la vida de Joan. Noe Galvin, Gordon, Ben Platt, Jimmy Tatro, Patti Harrison, Nathan Lee Graham, Ayo Edebiri, Owen Thiele, Carolina Aarón y Amy Sedaris son los protagonistas de esta comedia con mucho humor y corazón.
UN VERANO PARA RECORDAR (INDIAN SUMMER, 1993)
Muy al estilo de Reencuentro (The Big Chill, 1983), esta comedia dramática sigue a un grupo de amigos de la infancia ya creciditos que se vuelven a juntar tras ser invitados a pasar unos días en el campamento Tamakwa, cortesía de su dueño Lou (Alan Arkin).
Al llegar, descubren que el hombre planea cerrar el lugar, lo que despierta un montón de recuerdos de los buenos momentos que pasaron allí compartiendo experiencias y contemplando su futuro. Prestes atención porque, entre tanto actor destacado –Diane Lane, Bill Paxton, Elizabeth Perkins, Kevin Pollak–, se puede ver a Sam Raimi (amigo del director) en un papel secundario.
LOS LOCOS ADDAMS II (ADDAMS FAMILY VALUES, 1993)
Lo admitimos, la película no es específicamente sobre campamentos veraniegos, pero el hecho de mandar a los góticos niñitos Addams al lugar más feliz de la tierra, con la intención de convertirlos en “personas normales y disciplinadas”, es uno de los grandes hallazgos de la secuela dirigida por Barry Sonnenfeld.
El campamento Chippewa es ideal para pequeños problemáticos: aunque idílico en apariencia, oculta un terrorífico sistema disciplinario. Claro que no cuentan con la astucia de Merlina y Pericles, dos huéspedes capaces de acondicionarlo a su gusto en menos de lo que canta un gallo.
LOS PESO PESADO (HEAVY WEIGHTS, 1995)
Esta comedia dirigida por Steven Brill y escrita por Judd Apatow –mucho más family friendly que sus trabajos más recientes–, se centra en un grupo de jovencitos un tanto excedidos de peso, que son enviados a un campamento para chicos con obesidad, con la esperanza de bajar unos kilitos y pasar buenos momentos con sus pares.
Pero su estadía se convierte en un verdadero infierno cuando deben soportar las humillaciones de Tony Perkis Jr. (interpretado por Ben Stiller): un maniático ex instructor de fitness que se apodera del Campamento Hope.
CAMPAMENTO SANGRIENTO (SLEEPAWAY CAMP, 1983)
Estrenada en pleno auge del género slasher, este clásico de culto moderno del cine de terror, escrito y dirigido por Robert Hiltzik, narra las peripecias de Angela (Felissa Rose) vive con, una chica tímida y un poquitín traumatizada que es enviada al campamento Arawak junto con su primo.
Al poco tiempo de su llegada, se desatan una serie de extraños y cada vez más violentos accidentes que van acabando con la vida de cada uno de los jóvenes campistas, hasta llegar a uno de los finales más shockeantes y espeluznantes de la historia del cine.










