El cambio de género de un personaje reconocido es algo muy común por estos días donde abundan las adaptaciones y una mirada más representativa e inclusiva. Pero la historia del séptimo arte está plagada de ejemplos destacados de roles femeninos pensados originalmente para ser interpretados por protagonistas masculinos.
ANCIENT ONE – DOCTOR STRANGE: HECHICERO SUPREMO (DOCTOR STRANGE, 2016)
Desde su creación comiquera en 1963, El Anciano, El Ancestral, El Maestro, El Alto Lama, El Místico, El Leopardo Espiritual o como más les guste llamarlo siempre se presentó como el mentor del doctor Stephen Strange y su predecesor como Hechicero Supremo. Cuando llegó el momento de saltar a la pantalla grande, el director Scott Derrickson no lo pensó dos veces y convocó a Tilda Swinton, capaz de personificar cualquier papel, incluso uno un tanto ambiguo.
CAPITANA PHASMA – STAR WARS: EL DESPERTAR DE LA FUERZA (STAR WARS: THE FORCE AWAKENS, 2015)
Entre los nuevos personajes que sumó la tercera trilogía intergaláctica tenemos a la capitana Phasma: comandante de las legiones de stormtroopers pertenecientes a la Primera Orden. Desafortunadamente, nunca llegamos a ver el rostro de Gwendoline Christie, oculto debajo de su imponente traje metálico, pero su voz y su impronta se roban cada una de las escenas en las que aparece. A nadie le sorprende que J.J. Abrams la haya sumado a su equipo, y hasta el coguionista Lawrence Kasdan admitió que reescribieron el papel –originalmente un antagonista masculino– para la propia Gwendoline.
ELLEN RIPLEY – ALIEN: EL OCTAVO PASAJERO (ALIEN, 1979)
Si hablamos de heroínas femeninas, de esas que redefinieron el camino para las generaciones que vinieron después, la Ellen Ripley de Sigourney Weaver está al tope de cualquier lista. El mismísimo Ridley Scott sugirió el cambio de género para la única sobreviviente de la Nostromo: “Solo tuve esta idea. ¿Qué pensarías si Ripley fuera una mujer? Ella sería la última que pensarías en que sería capaz de sobrevivir”. Así, junto con Dan O’Bannon lograron crear uno de los personajes femeninos más complejos de la ciencia ficción; uno que trascendería cualquier género y época para convertirse en todo un ícono cinematográfico.
MURPHY COOPER – INTERESTELAR (INTERSTELLAR, 2014)
La odisea espacial de Christopher Nolan fue concebida por la productora Lynda Obst y el físico teórico Kip Thorne, después de su colaboración en Contacto (Contact, 1997). Originalmente, el ambicioso proyecto estaba destinado a la dirección de Steven Spielberg, con una primera versión del guion a cargo de Jonathan Nolan donde la pequeña Murph no era hija, sino hijo del protagonista. Cuando Nolan se sumó a la aventura, una de las primeras cosas que hizo fue fusionar el borrador de su hermano con el tratamiento inicial de Obst y Thorne, cambiando el género de Murphy Cooper. Mackenzie Foy, Jessica Chastain y Ellen Burstyn le dan vida a esta “salvadora de la humanidad”; por si no había quedado bien en claro.
M – GOLDENEYE (1995)
El jefe del Servicio Secreto de Inteligencia británico, conocido en el universo creado por Ian Fleming con el nombre clave de “M”, es un personaje 100% masculino que, en las novelas y varios films de la saga, responde al nombre de sir Miles Messervy. Después de años de ser interpretado por Bernard Lee y su sucesor Robert Brown, entre otros, los productores de la franquicia apostaron por el cambio y, aprovechando la pausa entre Licencia para Matar (1989) y Goldeneye (1995), introdujeron a la primera “M” femenina: la magistral Judi Dench, basada en la figura de Stella Rimington, jefa real del MI5 entre 1992 y 1996. Dench fue M a lo largo de siete películas, hasta su despedida en Skyfall (2012).









