domingo, julio 19, 2026

Después de ganar el Oscar por Oppenheimer (2023), Christopher Nolan está de regreso con La Odisea (The Odyssey, 2026), adaptación del clásico poema de Homero que nos transporta a una era donde los héroes deben lidiar con las secuelas de la guerra y sus propias decisiones. Con solo 13 títulos en su filmografía, Nolan es uno de los realizadores modernos más reconocidos, pero siempre es bueno destacar esos títulos que marcaron su carrera y no siempre forman de los favoritos del público.      

FOLLOWING (1999) 

Nolan vivía en el West End londinense cuando decidió realizar su primer largometraje, financiado de su propio bolsillo. El resultado de esa primera experiencia cinematográfica es un thriller psicológico en blanco y negro, de poco más de setenta minutos de duración, filmado en 16 mm al estilo ‘guerrilla’: básicamente, paseando la cámara por las terrazas y recovecos de la ciudad, yendo de locación en locación gracias al transporte público, sin pedir ningún permiso oficial. Jeremy Theobald interpreta a un joven aspirante a escritor que suele seguir a extraños en la calle en busca de material. Su vida se pone más interesante cuando conoce a Cobb (Alex Haw), un ladrón que le enseña los trucos del oficio.

MEMENTO, RECUERDOS DE UN CRIMEN (MEMENTO, 2000)

Leonard Shelby (Guy Pearce) no puede recolectar nuevos recuerdos debido a la falta de memoria a corto plazo, pero sabe que un tal John G. es el responsable de violar y asesinar a su esposa; y ara él, cada una de las pistas tatuadas en su cuerpo son el documento más confiable. ¿Lo son? Christopher Nolan se vale de ingeniosos recursos narrativos y personajes ambiguos para orquestar este thriller neo noir que tiene a la venganza como gran protagonista. Al final, ni el espectador está completamente seguro de que Lenny haya logrado cumplir su objetivo mortal o si su “condición” lo condenó a una eterna espiral de revancha que no parece tener fin ni principio.

 

BATMAN INICIA (BATMAN BEGINS, 2005)

Para muchos, Batman: El Caballero de la Noche (The Dark Knight, 2008) es la joya de la trilogía comiquera creada por Christopher Nolan, pero esta primera entrega fue la responsable de marcar el tono, no solo para este renacimiento del justiciero de Gotham, sino para los blockbusters de la época. El director se sumerge en el universo del cine pochoclero y, emulando el enfoque que Richard Donner diseñó para Superman –una historia ‘realista’ con un elenco estelar–, le da una vuelta de tuerca al origen del personaje y sus primeros intentos para rescatar de la ruina a la ciudad que lo vio nacer… y lo obligó a convertirse en un vigilante. 

 

EL GRAN TRUCO (THE PRESTIGE, 2006)

La adaptación de la novela homónima de Christopher Priest, un drama con toques fantásticos, nos traslada a la Inglaterra victoriana para atestiguar la competencia feroz entre dos ilusionistas dispuestos a todo para ganarse al gran público. Alfred Borden (Christian Bale) y Robert Angier (Hugh Jackman) son dos personajes que se pierden en su propia creación –y obsesión– sin medir las consecuencias de sus actos. Acá, el punto de vista es fundamental. “¿Estás mirando atentamente?”, nos plantea el realizador desde el principio y, durante dos horas, hace todo lo posible para que caigamos en este gran truco que es el arte de las imágenes en movimiento.

DUNKERQUE (DUNKIRK, 2017)

El primer acercamiento de Nolan a la temática de la Segunda Guerra Mundial es una producción casi experimental que pide prestadas muchas técnicas del cine mudo. El director toma como punto de partida la llamada ‘Operación Dinamo’ –la evacuación de miles de soldados aliados, acorralados por los alemanes en las playas de Dunkerque, en junio de 1940– para transformar un hecho real en un thriller cargado de drama, tensión y acción, contado a través de tres líneas temporales: mar, tierra y aire. Gracias a este drama histórico, Nolan consiguió su primera y ansiada nominación al Oscar a Mejor Director, pero sería Oppenheimer la película que le daría el triunfo definitivo. 

Jefa de redacción. Nolaniana incurable. DC me da y me quita.