sábado, marzo 23, 2019

El fin de semana pasado tuvimos una nueva edición de la Argentina Comic-Con y los invitados internacionales tuvieron un genial nivel, no sólo en cuanto a series de TV, sino también desde el mundo de los cómics. Nuestro Ezequiel Leis tuvo la oportunidad de hablar con Joe Quinones (Howard the Duck, America, Peter Parker: The Spectacular Spider-Man) sobre su carrera, sus maestros y su proceso creativo.

La Cosa: ¿Qué te hizo meterte en el mundo de los cómics?

Joe Quinones: Tres o cuatro años de empezar con esto, me gradué en la universidad y ahí fue cuando descubrí los cómics de nuevo. Siento que muchos colegas de mi edad eran fans en los 90, cuando hubo un gran boom y había geniales títulos de X-Men, cuando nació Image ComicsLa Muerte de Superman, también, estaba re metido en ese momento. Pero cuando entré en la secundaria, dejé todo eso atrás. Después fue a una universidad artística y había algunos profesores que eran ilustradores de cómics. La biblioteca tenía una gran colección de cómics, novelas gráficas y cosas europeas, así que empecé a leer eso de nuevo y disfrutarlo como una forma de arte. Uno de los profesores que daba clases específicas sobre comics era David Mazzuchelli. Sí, ese mismo, pero no había visto su trabajo hasta ese momento, lo conocí porque enseñaba allí. Lo busqué, vi sus trabajos y me enamoré. Traté, durante muchos años, de entrar a su clase y finalmente lo logré. Es un profesor genial, muy generoso y me ayudó a enamorarme de los cómics desde otro lugar. También ayudó que con muchos de mis compañeros descubrimos los cómics al mismo tiempo y decidimos perseguir eso al mismo tiempo. Muchos de nosotros lo seguimos haciendo.

LC: ¿Hay algo en particular que te guste de trabajar con superhéroes?

JQ: Siempre me gustó la fantasía de poder de los superhéroes y su moral. Eso es lo básico que me llevó a Marvel y a DC como fan. Pero también me gusta mucho el tratamiento artístico de los cómics. Tinta sobre el papel. Me gusta el control que tengo, como artista, la posibilidad de tener mi propia voz. Ni bien salí de la escuela de arte, no estaba tan seguro de que haría cómics, era algo que me gustaba y me interesaba. Hice distintos tipos de ilustraciones, tomé trabajos en los que estaba en un equipo de artistas haciendo cosas para películas o juegos. Y me gustaba, todavía me gusta, pero creo que lo que me trajo a los cómics es que tengo mucho más control sobre el producto final. Si trabajás en un estudio y diseñás un personaje, tenés tu parte, pero seguramente tomarán eso y lo de alguien más para tener el resultado final que quieren. Con los cómics, es más tuyo. Trabajás con el guionista, tal vez con el entintador, pero el número de gente contribuyendo es más chico, así que tenés más control.

LC: ¿Cuánta libertad tenés cuando tenés que trabajar con personajes que tienen 50 o más años de historia?

JQ: Depende, supongo (risas). Depende si sos el artista principal en vez de ser alguien que colabora por un par de números. De todas maneras, uno no quiere borrar por completo lo que se hizo antes. Siempre querés respetar todo eso, pero sin repetirlo. La idea es decir algo nuevo que esté en concordancia con lo anterior. Eso es lo interesante de los cómics en general: siempre se está evolucionando. El corazón del personaje suele quedar siempre igual, pero se mueve con los creadores a lo largo del tiempo. Spider-Man no era quien es hoy cuando empezó. Era medio un tarado (risas).

LC: ¿Hay algo en particular que busques en los personajes que te toca hacer?

JQ: Hay algunos proyectos que llegan a mí y no me dicen nada, así que prefiero dejarlos pasar. No tienen nada de malo, pero no me siento la persona correcta para eso. Trato de seguir historias que propongan un desafío interesante a la hora de dibujar. Que sean interesantes emocionalmente, en términos de narrativa. Si creo que puedo aportar algo valioso desde mi lado, lo voy a intentar. Si no, se vuelve aburrido y siento que no le pongo todas las ganas y se convierte en un trabajo. Siempre es trabajo, pero quiero que se sienta estimulante y me emocione.

Redactor. Todavía espera ser un Power Ranger o el próximo Doctor Who, lo que ocurra primero.