miércoles, julio 22, 2026

La nueva serie de The Big Bang Theory, Stuart Fails to Save the Universe es un experimento interesante pero con algunas fallas.

The Big Bang Theory es uno de los más claros ejemplos de una franquicia funcional y exitosa. Su serie madre se convirtió en una de las sitcoms más históricas en la televisión, convirtiéndose en un hit durante su emisión, y uno de los títulos más visitados en la era del streaming.

Su legado se extendió con dos series con un tono familiar, que aún son parte de la antigua era de la pantalla chica. Pero ahora, con su más reciente historia, se adentra de manera definitiva en la nueva manera de ver cine y series, llegando al catálogo de HBO Max on Stuart Fails to Save the Universe, un spin-off que innova de muchas maneras diferentes.

Por un lado, es la primera producción de este universo que no se siente como una sitcom. No porque falte la comedia, sino porque deja de lado las risas enlatadas, las locaciones mínimas y los movimientos de cámara lineales por un humor más cercano al stand up, la utilización de diversos escenarios y un nivel de producción digo del sello HBO Max, muy elevado en comparación de sus predecesoras.

La historia tiene esta vez como protagonista a Stuart (Kevin Sussman), el dueño de la tienda de comics que Sheldon, Leonard y compañía visitaban constantemente, un personaje secundario que se ganó su lugar junto al elenco titular, casi al nivel de Gunther de Central Perk en Friends. Este hombre depresivo y que se siente un perdedor es acompañado por otros nombres familiares para los fans de TBBT, que también brillaron sútilmente en la serie original, y se ganaron su regreso: Lauren Lapkus como Denise, Brian Posehn como Bert y John Ross Bowie como Barry Bripke (además de varios regresos ya anunciados como Will Wheaton, y otras sorpresas más).

En un formato de episodios de media hora, Stuart Fails to Save the Universe ofrece una historia post-apocalíptica luego de que el propio personaje de Kevin Sussman causara un armagedón multiversal al romper un aparato creado por Leonard, Sheldon y Howard. Su yo de otro universo se presenta ante nuestro Stuart para anunciarle que, tras crear ese caos, será el encargado de restaurar el orden, viajando de una realidad a otra intentando cumplir su misión (y fallando cada vez), mientras intenta a la vez salvar a Denis, y recomponer su relación con ella.

En estos saltos a diferentes mundos, la serie explora la ciencia ficción, la fantasía, los típicos escenarios distópicos e incluso llevan adelante un tributo a DC Comics, sin alejarse del humor y dejando claro a cada paso que no estamos frente a un grupo de héroes, sino de perdedores reunidos en un intento de salvarnos a todos, pero que no olvidan quienes son. Stuart y compañía no se sienten capaces de cumplir con su cometido, pero lo siguen intentando más por inercia y supervivencia que por otra cosa.

Para los fans de The Big Bang Theory, el humor y las referencias geeks, científicas y de cultura pop los harán sentir que volvieron a encontrar su lugar en el mundo. Para quienes se acercaron a este mundo por Young Sheldon y su propio legado, es posible que no se sientan del todo cómodos con el tono. Lejos de una historia familiar, la comedia adulta, satírica, sarcástica, ácida, la acción e incluso el exceso de sangre por momentos, parecen apuntar a un público mucho más específico.

La química y el timing de sus protagonistas es una de las joyas de la serie. Cada uno de los actores es un maestro de la comedia, y lo demuestran desde el primer momento. El crisol de sus personalidades se refleja en la forma en que expresan esa comedia, pero se ensamblan perfectamente para entregarnos una serie divertida que no pierde su sello incluso frente a sus locos escenarios.

Sin embargo, esta mezcla constante de géneros y estilos hace que, por momentos, la serie no tenga claro qué es lo que quiere ser. Además, el exceso de cameos hace parecer que Stuart Fails to Save the Universe no podría sobrevivir más allá de The Big Bang Theory. Si bien las apariciones harán sonreír a los fanáticos, a la larga se sienten como un nintendo desesperado por volver a conectar con ese público, en vez de construir un nuevo fandom. 

En conclusión, si la serie consigue corregir estos problemas para una potencial segunda temporada, tiene mucho condimento para convertirse en un éxito, porque propone algo diferente dentro de un mundo ya conocido, e incluso si fuera algo completamente ajeno a una franquicia que ya funciona, no le falta talento, producción e historia para aspirar a más.

Puntaje 3 estrellas de 5.

Escritora, community manager y entrevistadora. Fan de Superman, team DC, puede hablar a base de frases de Friends o Los Simpson.